Posteado por: Diego Grillo Trubba | 2 abril, 2008

Sonia 13: No te respondo

Viernes 7 de marzo.

Sonia 13 no escribió. ¿Qué le pasa? ¿Se ofendió? Tres días y no escribió. Bueno, es cierto que yo tampoco le mandé ningún mensaje, pero yo tengo razones. ¿Qué razones tiene ella? ¿Al final no le gustó el sexo anal? ¿Mi pregunta fue demasiado indiscreta? ¿No tenía derecho a preguntarle qué significaba ese anillo que pudría su dedo? ¿A qué tengo derecho? ¿Por qué soy tan poca cosa? ¿Qué soy? ¿Un sorete? ¿Una mierda? ¿Materia fecal?

Por suerte, suena el celular.

Mensaje de texto.

Sonia 13.

Leo.

“Hoy puedo verte. ¿Te parece? Besos en la pija.”

Estoy en la redacción. Es viernes, cerramos el suplemento del domingo. Mierda. Tendría que estar pensando en chismes de actores y actrices y tengo que pensar en qué le respondo a Sonia 13. Nada. Eso es lo que tengo que responderle: nada. ¿Cómo se hace para enviar un mensaje de texto en blanco? ¿Se puede? ¿Captará la indirecta, de que ella para mí es nada? ¿Estará muy ansiosa por recibir mi respuesta? ¿Hoy también querrá que le de por el orto?

Me llama el Kraken. Dice que todo lo que hago está mal. Dice que soy escritor y no periodista. Le digo que no soy periodista ni escritor. El Kraken habla a los gritos, la escucha toda la redacción. Siempre. Tiene períodos en que me odia, y otros en que me desprecia. Pero el trabajo me gusta. No el trato ni el salario, pero sí el trabajo, ciertas notas que no son chismes. Mierda.

Mierda.

¿Qué le respondo a Sonia 13?

El vértigo del cierre me traga. Como la boca de Sonia 13 tragaba mi pija. Visito a los diseñadores, chequeo cómo queda la contratapa. Como la contratapa de Sonia 13. Mierda.

Mierda.

¿Qué le respondo a Sonia 13?

Encima, otro mensaje.

Sonia 13.

Leo.

“¿Y? ¿Nos vemos?”.

No voy a poder mantener mi silencio mucho tiempo. Tecleo rápido en el celular.

“No puedo.”

Y ella responde, enseguida.

“Uy, qué lástima, tenía ganas de cogerte. Otro día será. Besos en la pija”.

Miro al Kraken, que está furiosa porque me permití responder un mensaje de texto en vez de dedicarme pura y exclusivamente al trabajo.

El Kraken, ahora, en este instante, ya no me intimida.

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Responses

  1. Qué lo parió…eso de los besos “en la pija” me da un poco de miedo, como si ella también quisiese demostrarte, que vos sos nada más una “pija” no?

    Besos en…bueh, en fin.

  2. Sos medio raro vos también ¿Por qué el silencio y un “no puedo” en lugar de dejar establecido claramente que no querés seguir más con ella porque es casada o porque no te gusta ser nada más que un objeto sexual?

    ¿Por qué no averiguar por qué lo hace ella en el camino?

    Es cierto que muchas historias no existirían si la gente hablara más. Los siete tomos del Harry Potter serían dos, o apenas uno, sin las dificultades para comunicarse del personaje principal.

    Un beso

  3. AnaC, mon dieu! no me arruine la progresión dramatica con esas cuestiones!

    A mí lo que más miedo me da es el Kraken. Sonia13 es apenas una anécdota en este post.


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