Posteado por: Diego Grillo Trubba | 14 febrero, 2008

La peor cita de tu vida: Guillermina

Las cosas venían bastante mal con el que yo creía en ese momento ser “el chico de mi vida”, por lo que estaba bastante necesitada de cosas nuevas, algo que me sorprendiera.

Por este motivo Omar cayó en el momento justo. Lo encontré en mi MSN casi misteriosamente ya que nunca lo había agregado y él juraba no haberlo hecho tampoco. La cuestión es que a ninguno de los dos eso pareció importarnos mucho, y empezamos a hablar seguido.  Muy seguido, y cada vez más. Cambiamos teléfonos, hablábamos día por medio y por aproximadamente un mes lo único que esperaba cada uno al abrir los mail era encontrar mail del otro. Así de emocionados estábamos. 

Tanto, que cuando me fui de vacaciones, me llamaba al celular tanto como mi chico.

Finalmente la historia con mi chico se terminó y accedí a encontrarme con Omar, a pesar de que y siempre había descreído de esas cosas.

Al principio, fue bastante raro, no sé si incómodo pero sí raro. Se mezclaba el hecho de tener (o creer tener) tanta confianza con el otro debido al tiempo y cosas que compartimos virtual o telefónicamente, y por otro lado, estar ahí, al lado de él, finalmente conocer sus rastas, su auto tan mencionado, y por que no, conocerlo a él.

De todas maneras debo admitir que no fue tan malo al principio.

Lamentablemente, dije al principio.

Primero fue buscar el bar para tomar algo, yo dije Palermo, él estuvo de acuerdo pero no le gustaba ningún lugar para estacionar el auto. Después de dar 20 vueltas en un radio de 5 cuadras, paramos cerca del Roxy y entramos. 

Al entrar al bar, no había lugares así que tuvimos que esperar que se desocupara una mesa detrás de unas chiquitas despatarrándose de las sillas cada vez que se reían y daba la impresión de que era la primera vez que salían o que sobreactuaban todas sus carcajadas. Para este entonces yo estaba algo molesta. Debo agregar quizás que la primera vez que uno sale con alguien, espera, utópicamente, que todo salga, mínimamente bien, que las pequeñas molestias no existan y la noche fluya por lo menos, normal.

Cuando finalmente nos sentamos, él pidió algo de tomar, dijo que ya había comido. Aunque yo no había cenado nada solamente pedí algo para tomar impulsada por la vergüenza de comer delante de él cuando él no iba a hacerlo.

En ese momento pensé exactamente que habría quedado como una vaca desaforada. Era una idiota, lo sé.

Por el tercer trago y tras una ronda de tequilas compartida, yo ya estaba bastante mal. Empecé a verlo borrosamente, y cuando me dijo de irnos, las escaleras hasta la planta baja se me presentaban imposibles.  Como una borracha patética bajé tambaleándome, y me metí en el baño. Tenía ganas de vomitar. En ese momento no tomaba mucho y hacía como 10 horas que no comía nada.

Aunque él me haba caído bien, me sentía tan mal que lo único que quería era estar en mi casa, sola. Sin él.

Tres palabras resonaban en mi cabeza: que se vaya. Que se vaya. Que se vaya.

Aparentemente tardé bastante, porque se asomó a la puerta del baño de chicas a buscarme y a sacarme de ahí.

Nos fuimos, me preguntó si me sentía bien como 18 veces, y yo le decía que si, que me perdone el estado.

Cuando subimos al auto para llevarme a casa le dije que tenía frío, me prestó la campera y yo en un estado deplorable me despatarré sobre el asiento del acompañante y me tapé hasta la nariz.

Llegamos a mi puerta y me quiso dar un beso, me corrí, le di su campera y le dije que esto ya había sido bastante incomodo para los dos, que mejor no lo extendiéramos.

Asintió, y me fui.

Es inútil aclarar que desde ese día no mantengo contacto alguno con él… ni con el tequila.

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Responses

  1. Es la primera peor cita que la culpa es de quien la escribe (aunque el no haber habilitado la comida, tiene su cuota de responsabilidad.)

  2. Bien Guillermina, al fin alguien que (se) escucha…que se vaya, querías y entonces te fuiste vos.
    Ayer una cita de chica que se queda, hoy una que se va rápido.
    Gran m0mento del blog, debo decir, el mail de sonia 05 . Cuando ninguno de los dos está demasiado chiflado y, por lo que fuera, las cosas no dan sale así…linda cita, unos besos “de más” no matan a nadie, quedan sinceros buenos deseos y unos textos para contar la cita.
    Yo diría que a los dos les fue muy bien allí.

  3. Terriiiiiiible. Me quedé pensando en si tomaste porque ya te había caído mal el y no te importó nada o si te sentías tan mal que no querías saber nada con nadie, sea quién sea.

  4. Demasiado alcohol, cero alimento…

    Lamentablemente, creo que la responsable del desastre fuiste vos, el pibe se portó divino, por lo tanto pasás a ser la peor cita de SU vida…

    Hasta ahora, voto a Verónica.

  5. uy!! a mi me paso algo parecido salvo que no la termine en la puerta de casa y le vomite el auto …. y el pasa llaves de la recepcion del telo!!! donde una vez repuesta me dormi com0 un bb.
    XDXDXDXD

    saludos

  6. Me declaro totalmente culpable de lo terrible de esta cita.
    Pero asi es como la recuerdo, que voy a hacer?

    Que ironia, Elemental publica esta barbaridad en el “día de los enamorados”, jeje

  7. Error de rookie… así se aprende, que va a hacer…


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