Posteado por: Diego Grillo Trubba | 23 enero, 2008

Sonia 00: Panic attack

Jueves (cont.).

-No te puedo creer -dice Sonia 00.

Le digo que no pasa nada, que está todo bien. Por algún motivo que desconozco, el rol masculino en situaciones de emergencia suele ser enarbolar las palabras está todo bien como si así, en tríada, sirviesen de algo. Supongo que la negación del conflicto hace, en nuestra cultura, suponer fuerza en quien lo ignora. Por ejemplo: alguien va a doscientos y pico por la ruta, y por lo tanto es un machazo. Después se estrola, claro, y lo que es peor se estrola contra otro. Quizás, el mayor problema de vivir en sociedad, de codearnos con seres con los que supuestamente compartimos la condición humana, es que nos vemos en la involuntaria obligación de exponernos a idioteces ajenas. Ejemplo 1: abrimos un blog, y nos exponemos a que tres o cuatro adolescentes onanistas se dediquen a postear insultos (ah: la maravilla de la mudanza a wordpress es que identifica IP, con lo cual al primer comentario agraviante que elimino los siguientes van directo a la papelera de reciclaje). Ejemplo 2: entregamos un secreto a un supuesto amigo, y él lo utiliza para beneficio propio. Vivir en sociedad, tratar con otras personas, genera esos contratiempos. La idiotez ajena es ingobernable, imprevisible, propia de la dimensión desconocida. En cierto sentido, cuando hace unos meses renuncié al ostracismo, sabía que el salir era exponerme. No me refiero al ser juzgado, porque no habrá tribunal más severo conmigo que yo mismo, y los ajenos tienen poco poder punitivo. No. Me refiero al dolor. A la desilusión. A que, cada vez que me topo con idiotas semejantes, me pregunto ¿y para qué convivir? El ostracismo es, siempre, una tentación. Una protección supuesta. El exponernos, en cambio, es una desprotección manifiesta. Exponernos al Alemán o, para el caso, a Sonia 00. Alguien dirá que por cada estúpido hay mucha gente valiosa que también se cruza en el camino. Desconozco la proporción, pero sería desalentador calcularla. Lo cierto, lo indiscutible, es que si la especie humana genera seres como el Alemán, como los niños que se dedican sólo a putear lo que hacen otros, carece de sentido. No construye. No hace nada. Paradójicamente, el Alemán es virgen. Los niños a los que hago referencia, también: del intelecto, del uso neuronal. Pero me estoy yendo por las ramas -lo cual es más propio de simios, nuestros envidiados parientes cercanos-, y eso es por un solo motivo: no deseo estar acá, con Sonia 00; no deseo haber atravesado esta situación con el Alemán; no deseo esta mierda, por así decirlo.

Sonia 00 se lleva una mano a la boca.

-No te puedo creer -dice.

Y luego dice:

-Yo generé esto…

Entonces llora. Aúlla, diría. Se toca el pecho.

-Me falta el aire -dice.

Apoyo una mano en su espalda. La hago caminar. Pasamos frente a la facultad de ingeniería.

-Me parece que estoy teniendo un ataque de pánico -dice.

Entramos en el local de Mostaza. La conduzco a un asiento. Le digo brevemente que me espere. Voy a la caja, pido dos cafés. Cargo la bandeja hacia la mesa, y descubro que Sonia 00 habla por celular. Cuando me siento, luego de pocos segundos, corta.

-Mi ex que es actual -dice.

Asiento.

Se seca las lágrimas. Se limpia los mocos.

-No te puedo creer que yo empecé esto -dice una vez más.

Mira la calle. Siempre, en situaciones como esta, mientras nuestro universo se derrumba, nos asombra comprobar que el mundo continúa con su ritmo tranquilo, como si nos recordara que nuestro mundo, nuestro universo interior, no existe, que somos poca cosa. No sé si Sonia 00 piensa en esto, claro. Lo cierto es que gira nuevamente hacia mí y dice:

-Ustedes eran amigos y se pelearon por mí.

Niego con la cabeza.

Sonia 00 me mira. Espera que diga algo. Digo, entonces:

-Si no hubieras sido vos habría sido una boliviana que vende bombachas por la calle, o una foto en una revista porno. Lo único que hiciste con lo que hiciste fue poner blanco sobre negro lo que ya estaba. Yo creía que tenía un amigo, de hecho es probable que el Alemán también creyera tenerlo en mí. Pero si él obró así no fue porque vos lo manipulaste, sino porque él es así. Digo: yo también me expuse a vos y no obré de las misma forma. Vos no sacaste lo peor que hay en mí. Y creeme que adentro mío hay mucho, malo. Pero creo que aprendí a controlarlo, dentro de lo manejable. Vos en mí sacaste simplemente a un tontito que quería enamorarse.

Me toma de la mano.

-¿Vos te enamoraste?

¿Qué decirle? ¿Cómo responder a una pregunta semejante cuando, a esta altura del partido, no tengo la más remota idea acerca de qué es el amor? Digo que sí. Ella vuelve a llorar.

-Perdoname -dice.

-Todo bien -digo.

Y lo siento. Este no es un todo bien como el anterior, de negar la catástrofe. Este es un todo bien distinto. De los pocos sinceros que uno puede decir. Sonia 00 -comprendo, al verla así, con este simulacro de ataque de pánico (tampoco soy tan idiota como para creer todas las puestas en escena)- es una histérica. Lo cual no es ningún dato: la amplia mayoría del género femenino lo es. Pero Sonia 00 es una niña, más allá de su edad. No sabe controlar su histeria. No creo que encuentre goce en que un tipo sufra por ella -o por lo menos no conscientemente-. Como niño en un bazar, le divierte el movimiento de los objetos de vidrio sobre las alacenas, y no se le pasa por la cabeza que tarde o temprano alguno se va a estrellar contra el piso.

-Sos un buen tipo -dice.

Traducción: en tu puta vida esta boca de petera se tragará tu chota.

Y entonces digo:

-Qué bueno que seamos amigos.

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Responses

  1. Clap, clap, clap

  2. Va a ser tomado como falta de respeto, pero hasta el último párrafo realmente pensé que te habías tragado lo del ataque de pánico y venía a comentarte-putearte al respecto.

    Con respecto a lo más llamativo de este capitulito: yo también soy de largos períodos de ostracismo y creo que la justificación para salir a comunicarse no es otra que la diversión, incluso conociendo más estúpidos que valiosos.

    Es mucho más divertido que el Alemán sea un hijo de puta y que Sonia 00 te histeriquee (y muchas cosas más que también deben haber pasado), que pasar semanas y semanas filosofando barato. Sin esa diversión no habría ni blog ni libro, por ejemplo.

    Por otro lado, obviamente uno mismo con sus estupideces debe ser nocivo para los demás.

    Ah y, por último, estoy seguro de que Sonia 00 sí disfruta con su histeria. Eso lo demuestra con su invento de ataque de pánico, ¡carajo!

  3. Muy bueno!
    Como disculpas te podría haber ofrecido un pete…. flojo de su parte

  4. Que Sonia 00 es histérica nadie lo duda, ahora, que la amplia mayoría del género femenino también lo sea… No estoy tan de acuerdo.
    Yo diría que la histeria es un signo de estos tiempos y que no distingue género…
    La histeria masculina también existe, y cómo!

    Como siempre, un placer leerlo estimado E.

  5. “La idiotez ajena es ingobernable, imprevisible, propia de la dimensión desconocida.”

    Excelente todo el párrafo.

  6. Podrías publicar una foto de la petera boca de Sonia 00 antes de que se infle de ética y desaparezca del blog?

  7. Para organizar mi ansiedad (muero por leer el epílogo que prometiste y saber si contar sobre sonia 00 en el blog, tuvo que ver con tu ida de la Secretaria,) ya sabes cuántos post o dias aproximados faltan para el final?

  8. Muy bueno tu blog! Realmente no pude parar de leerlo de principio a fin. Sufrí mucho con lo que viviste con Sonia 04, yo sufrí algo parecido. Ahora por suerte tengo a un “símil” Elemental que apareció donde menos esperaba encontrarlo y puedo asegurarte que habemos mujeres que sabemos valorar ciertas actitudes de hombres como vos!
    Si tuviera alguna amiga no-Sonia para presentarte lo haría!
    Mucha suerte y más posts!
    Besos

  9. De acuerdo con Luzceleste, no somos todas las minas histéricas, pero ellas nunca están solas! los hombres se enamoran siempre de ellas. Y a la histeria masculina le llaman neurosis!!!!! 1+1…

  10. Seguro que el mundo está lleno de idiotas, pero no creo que sea para tanto. Hay mucha gente copada ahí afuera. Bah, digo yo…

  11. Satán, gracias.

    Mariano, hay ciertas diversiones de las que preferiría pasar.

    Fedet, tenés toda la razón.

    Luzceleste, Guillermina, grazie.

    Tetao, no.

    Curiosa, la semana que viene.

    Paula, una pena.

    Lexi, soy neurótico y no histeriqueo.

    Rockero, decís vos…

  12. uh, lo dije en general…

  13. Me volvi a enganchar de nuevo.

    Y quiero seguir leyendo.

    Beso grande

  14. Hay mujeres histéricas, sí; y hombres también, doy fe. Hay gente mierda, mierda; y gente que no lo es. Creo que lo bueno de que haya gente mierda, es que uno puede descubrir la diferencia entre esta y la otra la que es genial, y que dan ganas de abrir la puerta para salir a jugar, y dejar el ostracismo.
    Si todos fueran geniales, hasta sería aburrido, y si todos fueran mierda, también lo sería. Una existencia monótona. En la diversidad no sólo está el descubrimiento, con los riesgos del caso, pero también la diversión.
    Y en la contradicción de todos, todos los seres humanos está lo que hace interesante la vida.
    Claro, que todo esto es una opinión muy personal. Beso.

  15. Creo que no es una cuestión de género: conozco tipos mucho más histéricos que Sonia00. Lo que pasa es que cuanto más grande uno se pone, más patético es ser histerico.

  16. P.d. Estoy de acuerdo con Malizia!!


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