Posteado por: Diego Grillo Trubba | 10 enero, 2008

Sonia 00: La verdad de la milanesa (y 3)

Miércoles (cont.).

-Yo te quiero, Elemental.

-¿No te arreglaste con tu novio?

-Sos un gran tipo.

Entiendo. Un gran tipo implica qué bueno que somos amigos.

-Por favor, no te pongas mal por esto.

-Ojalá. Lo voy a intentar.

Me hundo. Alrededor, el aire se transformó en granos de arena. Movediza. Me hundo. Quiero reaccionar, pero cada vez que me muevo termino por hundirme más. La arena entra en mis fosas nasales, me ahoga.

-Sos un gran tipo -dice, y vuelve a acariciarme el rostro.

La miro.

-¿Por qué? -digo.

Me mira.

-¿Por qué no me dijiste nada, por qué me hiciste quedar como un boludo?

Hay una imagen que adquiere forma y transmuta los granos de arena en veneno. Siento el veneno que entra por mi boca -estoy agitado, respiro por la boca-, cae por mi garganta, inunda mis pulmones, endurece el estómago, ablanda mis entrañas. Me estoy cagando. Me estoy cagando la vida.

La imagen es Sonia 00 y el Alemán cenando. El Alemán le cuenta de mis estúpidas ilusiones con una chica mucho menor que yo, mucho más flaca que yo. Se ríe, el Alemán. Puedo ver los onomatopeyas que flotan sobre la mesa, mientras Sonia 00 primero se queda callada y luego, sí, se contagia la risa. Se ríe también el mozo. Se ríen en las mesas vecinas. El maitre -este restaurante lo tiene, al fin y al cabo le había prestado cuatrocientos mangos- se acerca y pregunta si en serio Elemental le prestó a ella cuatrocientos pesos. Sonia 00 asiente con cierta timidez, el Alemán lanza otra carcajada, otro jajaja que recorre el restaurante, que sale del restaurante y se mezcla entre las estrellas, que cae sobre Almagro, sobre mi edificio, entra por mi ventana, y yo no lo percibo. Me estoy pajeando.

-¿Por qué?

Una aclaración. Uno escribe por qué, pero no necesariamente se escucha por qué. Garganta atenazada, creo que lo que se oye es más bien, con superposición de graves y agudos, pr keeeeeeee. Fin de la aclaración.

Sonia 00 me mira. Me acaricia el rostro. Tiene los ojos empañados.

-Perdoname. No sabía que me querías. ¿Me querías?

Asiento.

Ok, ok. No sé si la quiero, no sé si la quería. Mucho tiempo solo tiene como resultado que, con la primer persona que nos dirige la palabra, pensamos que se trata de la descarga de todo el arsenal de Cupido. No sé si quiero a Sonia 00 o es sólo deseo. No sé si es sólo deseo sexual o simplemente que alguien me abrace, o acaricie. No sé si son sólo caricias o simplemente que alguien me convenza de que vivir vale la pena. Ok, ok. Esta confusión implica que podría querer -o decir que quiero- a Sonia 00, pero también a Jack el Destripador o, muy similar, en un tiempo, a Sonia 04. No es que la quiero a ella, quiero lo que imagino que podría hacer con ella, por ella, o que ella podría hacer por mí. Quiero despertarme y sentir que hay alguien a quien le importo, ya que a mí no. Quiero ir al trabajo y que cuando me pregunten qué hice el fin de semana no responder que vi catorce películas o la temporada entera de una serie de corrido o directamente mentir sino decir, sin vergüenza, que la pasé bárbaro. Que espero el fin de semana porque es lo más importante de la semana, lo más importante a secas, estar con alguien que dice algo interesante, que no me aburre, que no me genera resquemores, que no dice pelotudeces, que no quiere ser artista, que quiere pasarla bien. Eso, quiero. Que tenga algunas respuestas, aunque sean pedorras, para las muchas preguntas que me desvelan. Que si me pongo muy pesimista me lo saque con una broma, que si me pongo entusiasta se enganche. Mierda, parezco un tema de Sui Generis. Y quizás quiero eso, algo que sea de otra época, tan distinto a la decadencia que veo día a día, a la negación de permitirse sentir algo. No sé, cualquier cosa, algo. Quiero conocer a alguien que, cuando estoy junto a ella, no me sienta a cientos de kilómetros de distancia, midiendo si me la voy a coger o no, suponiendo qué mentiras tengo que decir para que ella simule que las cree.

Sin embargo, asiento. Asiento como si quisiera a Sonia 00. Asiento como si sólo quisiera a Sonia 00.

Y Sonia 00 llora.

Y Sonia 00 dice:

-Perdoname, yo no sabía…

-Hay gente, en todo esto, Sonia 00. Hay gente que respira como vos.

Uf, podría ponerme a explicarle la diferencia entre objetos y sujetos. Podría decirle que hay gente que considera a los demás sujetos, y otra que los considera objetos. Podría decirle, como bien razonó una vez mi amigo Leopoldo, que hay gente que considera a los otros medios para llegar a fines, y hay gente que considera el trato humano un fin en sí mismo. Sin embargo, no lo digo.

-Perdoname -dice.

-Me siento tan mal -confieso.

Me abraza. Se pone de pie.

-Perdoname -repite.

-Me siento tan mal -repito.

Suspira. Mira el río. Sus rasgos se endurecen.

-Voy a ir a hablar con el conchudo del Alemán -dice.

Suspiro. Miro el río. No sé qué carajo hacen los músculos de mi rostro.

-Yo, en cambio, voy a ir a hablar con la Trotamundos -digo.

Poco después, nos despedimos.

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Responses

  1. Bueno, no me di cuenta y leí primero la parte 3 sin haber leído la segunda.

    Por más que Sonia no se haya dado cuenta de lo que hacía, eso podría ser perdonable (o al menos comprensible) si tuviera 17 años, pero son 25 y es vivir en una nube de pedo constante donde solo importa ella, algo asimilable a la maldad.

    De las peores experiencias salen cosas buenas, pero sinceramente espero que esta historia no se complique más.

    Saludos!!

  2. Que buen relato.
    Que buen escritor.

    Me acabas de dar letra para explicar una relacion que tuve y que muchos preguntan: como pudiste? ahora sé como pude. Porque me sentis tan solo como vos antes de conocer a esta sonia.

    Eso te hace escritor. Lo de “bueno” es porque ademas, conmueve, ademas divierte, ademas deja con ganas de mas.
    Besos.

  3. De verdad, Elemental: ¡¡quiero leer tu novela ya!!
    Este post está más que bueno, tiene razón curiosa: conmueve, divierte, te deja con ganas de más. Y te deja pensando. Sobre el amor y sobre el deseo. Sobre qué buscamos en el otro: no sé quien decía que enamorarse era como colgar en una percha los atributos que queremos en un otro. En el fondo, la vida es eso: querer que nos quieran, que mueran de amor por nosotros.
    ME ENCANTÓ.

  4. Hace relativamente poco tuve una relación que me dejó con esa misma sensación de “Yo no merecía algo así”, después me di cuenta que no supe retirarme a tiempo, que las señales estaban claras desde un principio y que yo me negué a verlas, y lo peor es que en el fondo sabía que me estaba negando a verlas, no sé si fue optimismo o estupidez, y para serte sincera ya no importa, la sensación de soledad en cambio, importa porque sigue latente, sólo espero que no me vuelva a cegar…

  5. Romina,

    “de las peores experiencias salen cosas buenas”. Una optimista, evidentemente.

    Curiosa y Estrella,

    gracias.

  6. Maresont,

    ojalá.

  7. Estamos todos de acuerdo: la rompés Elemental.
    Nos enganchás con tu historia, nos conmovés y nos hacés reir, pero además nos hacés pensar.
    En mi caso además me identifico (no sólo con que lo disfuncional me atrae y con que también he pensado más de una vez que soy fácil) con esa sensación medio ambigua de no saber si lo que siento es cariño, deseo o solo necesidad de un abrazo o una caricia.
    El lado bueno de la cuestión es que al final enumeraste las cosas que querés de una relación.
    Parece una de Sui Generis, y qué?
    Sabés lo que querés y así creo que avanzas unos cuantos casilleros.
    No importa de qué Sonia estemos hablando, saberte merecedor de todas esas cosas es un avance.
    Y te lo dice alguien que de optimista nada che…

  8. A veces pienso que nadie más tiene esas largas reflexiones sobre lo que buscamos en el otro, lo que deseamos para nosotros, lo que sabemos que nos merecemos. Después pienso, leo y escucho que en realidad la mayoría queremos más o menos lo mismo (con los matices lógicos): alguien que nos quiera, que nos abrace, nos acaricie, con quien podamos hablar… todo eso que dijiste. Tan complicados somos que el miedo nos hace cruzar de vereda? O es otra cosa?

  9. me emocionó esta vez elemental!! muy lindo saber las cosas q sienten los hombres, me da mucha curiosidad, gracias además x el link!!!!!

  10. Que mal todo…
    Igual cuando te leo siempre pienso que todo esto ya pasó, y que ahora estás con una chica copada, dulce y sincera.
    Ojalá tenga razón.

  11. loco, pero que tipa conchuda….

  12. Ya está bien con el amor…

    Hay que dejar de insistir.

  13. Luzceleste,

    ¿tan segura estás de que sé lo que quiero?

    Mou,

    ni idea.

    Lexi,

    de nada.

    Boo,

    lo que puedo confirmarte es que, en efecto, todo ya pasó.

    Asonia,

    se la extrañaba.

    Humanoide,

    es probable.

  14. Clap, clap, clap. Brillante. De los mejores posts.

  15. Yo tambien me consuelo sabiendo que esto fue en un pasado y que hoy te debés encontrar genial. Y me alegro que así sea porque me caés bien, Elemental.
    Probablemente la situación se le fue de las manos y se dió cuenta lo turra que había sido cuando ya era muy tarde…igual no justifico su accionar, actuó como una forra.
    Besos.

  16. Fedet,

    grazie.

    Guillermina,

    todo es posible en la dimensión desconocida.

  17. Aplauso. Me hiciste llorar.

  18. “Eso, quiero. Que tenga algunas respuestas, aunque sean pedorras, para las muchas preguntas que me desvelan. Que si me pongo muy pesimista me lo saque con una broma, que si me pongo entusiasta se enganche. Mierda, parezco un tema de Sui Generis. Y quizás quiero eso, algo que sea de otra época, tan distinto a la decadencia que veo día a día, a la negación de permitirse sentir algo. No sé, cualquier cosa, algo. Quiero conocer a alguien que, cuando estoy junto a ella, no me sienta a cientos de kilómetros de distancia, midiendo si me la voy a coger o no, suponiendo qué mentiras tengo que decir para que ella simule que las cree.”

    Ufff… Eso quiero…

    Ser uno mismo (aunque suene a lugar común) y que con eso baste. Sin metainterpretaciones del otro cuando uno habla o actúa.
    A veces creo que a algunos les pasa, y que es posible tambièn para uno (no quiero usar el “mí”, demasiado autobiográfico, si no). A veces, creo que es al pedo esperar que llegue el lightning bolt… que en realidad sólo hay actitudes acomodaticias. Y no está bueno “acomodarse”.

    Pero, bueh… sigo leyendo. Sin dudas, habrá otros posts que hagan remover la arena del fondo de nuevo.


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