Posteado por: Diego Grillo Trubba | 31 diciembre, 2007

Breve resumen de lo acontecido

El lugar: un oscuro rincón de la oscura administración pública nacional. Hay quienes sostienen que se trata de la Secretaría de Agricultura, incluso los más arriesgados hablan de la Dirección Nacional de Alimentos (tenebroso paraje del que nadie conoce su utilidad, quizás por eso lo cambien de nombre cada tanto). Sin embargo, no hay pruebas concluyentes. Lo cual, en la administración pública, constituye una redundancia.

Elemental vegeta como el resto de los empleados públicos. Pese al término “vegeta”, que supone comidas sanas, Elemental está gordo como un cerdo.

Hacen su ingreso en el ámbito dos nuevas postulantes a la nada bajo salario bajo contrato basura: Chichón de Suelo y Sonia 00. Elemental, que hace años que reduce su actividad al consumo prostibulario -y “reduce” es un eufemismo, porque lleva gastadas sumas con las que podría haber comprado varios departamentos-, al ver a las recién ingresadas, muy menores a él, queda prendado. En un principio la que le gusta de ambas es Chichón de Suelo, morocha -se sabe del amor incondicional que profesa Elemental por las morochas, con Andrea Pietra en la cúspide inalcanzable-, pero como Sonia 00 se acerca a hablarle Elemental piensa bueno, listo.

Elemental y Sonia 00 comienzan a bajar al jardín del ámbito público que bien podría ser la Secretaría de Agricultura, se toman ratos libres en los que conversan.

Sin embargo, el destino le juega una mala carta a Elemental -quien desconoce el concepto de “buena carta”-: se había pedido vacaciones para esa fecha, apenas comenzaba a intimar con Sonia 00.  En su período de ausencia del purgatorio, hace dos cosas: a) cual adolescente escapado de Clave de sol, habla con su amigo El Alemán para pedirle que le hable a Sonia 00 de él, así va sumando porotos; b) se pone a grabar la película favorita de Sonia 00 (Señales, de Night Shyamalan), para entregarle el regalo cuando se reencuentren.

Se reencuentran. Elemental entrega el CD con la película y se pierde la oportunidad de al menos besarla en la mejilla. Sonia 00 (que, detalle importante, posee boca de petera) se interesa por las aptitudes docentes y literarias de Elemental, y le dice que quiere ser su alumna en el taller literario. Elemental se debate entonces en un conflicto ético: ¿cómo darle clases a una mujer de la que fundamentalmente desea que su boca de petera ejecute justamente los petes?

Finalmente, Elemental accede con la condición de no cobrarle las clases (fantasea con la posibilidad de seducirla, y si bien ha pagado por sexo nunca se le pasó por la cabeza la posibilidad de cobrar por ello). Le da la clase, donde intenta parecer un hombre apasionado. El día siguiente es feriado, y si bien Elemental creyó haber entrado en contacto especial con Sonia 00, no hay comunicaciones entre ambos. Al día siguiente, en una de las habituales visitas al jardín, Elemental le propone a Sonia 00 ir al cine. Para ello, junta coraje y respira hondo, y encuentra una respuesta que lo aniquila anímicamente: no, sólo quiero ser tu amiga.

Elemental llega a una conclusión ineludible: es horrendo. Gordo, con anteojos, es natural que las mujeres lo rechacen. Si él fuera mujer, piensa, nunca se masturbaría pensando en él, ni siquiera intentaría besarlo. Sin embargo, una nueva conclusión lo envalentona: no es horrible, sino que está horrible por haberse dejado estar. De adolescente, recuerda, pese a su timidez, tenía cierta llegada a las mujeres, de hecho tuvo varias novias pre-sonias, de hecho tuvo un período descontrolado de sexo, droga y rock & roll (aunque nunca le gustó la música).

Luego del no, Sonia 00 se distancia de Elemental.  Él lo toma como algo natural, un castigo merecido por haber deseado cagar más alto de lo que le daba el culo.

Sonia 00 se acerca a Elemental, le dice que desea ser su amiga, que él le hace muy bien. Seguidor del lema peor es nada (el mismo que edificó casi todas las presidencias argentinas), Elemental acepta la amistad con Sonia 00.

Comienza entonces un juego en el cual Elemental intenta adaptarse: Sonia 00 le reitera la condición de amigos sin derecho a roce alguno, y él fantasea con que ella en algún momento se dará cuenta de que él es un hombre extraordinario.

Para ello, la ayuda a adaptarse al purgatorio del edificio que bien podría ser la Secretaría de Agricultura, y la invita a su cumpleaños número 35. Para ello, también, inicia una rigurosa dieta en la que debe bajar 14 kilos. Para ello, también, le presta dinero a Sonia 00, a quien tardan en comenzar a pagarle el sueldo. Para ello, además, retoma el psicoanálisis, con una terapeuta que eligió de la cartilla de Swiss Medical sólo por la proximidad del consultorio. Hay, en Elemental, un férreo deseo de convertirse en un nuevo Elemental, un Elemental digno de que la boca de petera de Sonia 00 haga lo suyo entre sus piernas.

Elemental y Sonia 00 comienzan a chatear por las noches.  Ella, siempre, le recuerda que lo quiere mucho, como amigo, mucho amigo.

Elemental baja de peso, y se siente feliz.

Elemental y Sonia 00, en estricto carácter de amistad, comienzan a desarrollar salidas. Van al cumpleaños de un compañero de trabajo, van a jugar al pool. También, Sonia 00 va a la casa de Elemental a ver capítulos de Lost, serie que él le hace descubrir y que maravilla a ambos.
Al mismo tiempo, como Elemental deduce que hay datos que permitirían inferir que Sonia 00 pertenece a lo que comúnmente se conoce como histeria, comienza a tratar de darle a entender que él también tiene su vida, que no depende de ella. Quizás, imagina, así pueda seducirla. Error.

Resignado, Elemental se rinde, decide dar un paso al costado en sus intentos por seducir a una mujer inalcanzable. La Petisa le dice que ahora, delgado, está muy lindo, y que tiene una amiga para presentarle. Se encuentra con la susodicha, divorciada, pero lamentablemente no puede dejar de pensar en Sonia 00. Al día siguiente del encuentro, la amiga de la Petisa le dice que él podría ser un buen amigo.

Elemental continúa su amistad con Sonia 00.  Ella comienza a hablarle de otros hombres, de sus deseos de dar con alguien. Incluso le hace una broma: le dice que está embarazada de un tipo casado del trabajo.

Elemental tiene miedo de convertirse en Roberto Carlos y poseer un millón de amigas. Por otro lado, se sabe pendiente de Sonia 00. Sabe muchas cosas, Elemental.

Excepto, claro, para dónde carajo agarrar.

Lo cual contaremos a partir del siguiente post.

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Responses

  1. Hola, Elemental! Mirá dónde fuiste a parar; rara esta nueva casa, habrá que acostumbrase.
    Aprovecho para mandarte un saludo especial, y para agradecerte lo que me hiciste reír, pensar y divertirme con tanta sonia dando vuelta.
    Te sigo leyendo!
    Serena, que desde ahora será Estrella

  2. Finalmente has vuelto a las pistas!
    Qué alegrón!
    besos y feliz enero!


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