Posteado por: Diego Grillo Trubba | 14 junio, 2007

Sonia 00: Reencuentro

Lunes.

El fin de mis vacaciones me deja una sensación dual. Primero, la satisfacción de no haber pisado la oficina durante una semana, alejarme de tanta mediocridad y tareas inconducentes. Luego, la ansiedad por volver a la oficina luego de una semana sin ver a Sonia 00, a lo inconducente que podría ser mi acercamiento a ella.

En el colectivo, mientras viajo hacia el trabajo, repaso frases. ¿Cómo decirle que le hice un regalo? ¿Cómo hacerlo sin quedar como un baboso, o como un imbécil que se la pasó pensando en ella durante una semana? ¿Hago hincapié en que me costó mucho conseguir la película, que primero la bajé entera pero resultó estar doblada al español, por lo que tuve que eliminar el archivo punto avi y ponerme a bajar otra versión que, sí, estaba en su idioma original? ¿Hago hincapié en la odisea de dar con los subtítulos en español que estuvieran coordinados con los diálogos? No, no debería, sería enrostrarle mi esfuerzo, y se supone que uno no hace esa cosas, no en un principio, al menos. ¿Entonces qué hago, le dejo el CD sobre el escritorio y que ella averigüe quién se tomó el trabajo? No, porque ahí seguro que los conchudos de los Hermanos Maravilla, el Mandril o la Masa, siempre dispuestos al safari, mienten y tratan de llevar agua parasu molino. ¿Qué digo? ¿Te grabé esto? ¿Te quería hacer un regalo? ¿Justo lo tenía de más así que te lo traje? ¿Por qué hacer un regalo se convierte en algo tan difícil, cuando hay una mujer de por medio?

Llego a la oficina, temprano como de costumbre. Tenemos un sistema de promedio de horas mensuales, lo que implica que uno puede hacer el horario que le plazca siempre y cuando ese promedio dé correcto. Como suelo preferir el nado contra la corriente, siempre es más cómodo, llego temprano y me voy temprano. Hoy el inconveniente que plantea mi costumbre es que, desde que llego, me pregunto a qué hora arribará Sonia 00. Me asomo a su oficina, aún vacía, intento deducir cuál es su escritorio. Lo detecto. Estoy tentado a dejarle el CD y luego, si pregunta, restarle importancia. No. Sería cobarde. Y soy cobarde, pero también conciente de que no es una buena imagen.

El primero en llegar, después que yo, es el Flaco. Pregunta cómo pasé la semana, le digo que bien, que dormí mucho.
-Qué lindo poder dormir la siesta -dice él, con ojos soñadores o somnolientos, no sé, cada vez que terminamos de almorzar enuncia “cómo se puso para dormir la siesta”, y de hecho a veces lo hace, cruzado de brazos ante el monitor.

-¡Volviste! ¿Bajás?
Me quito los auriculares con felicidad, aunque intento que mi sonrisa no se note. O que no se note tanto.

Escondo el CD en el bolsillo de la campera. Estamos en mayo (2006), y el frío colabora como excusa para mi sorpresa.

Nos sentamos en uno de los maceteros.

Sonia 00 me pregunta por mi semana. Invento tareas. Digo que escribí mucho, lo cual es cierto, aunque más lo es que corregí la novela acerca de mi padre. Digo que vi muchos amigos, lo cual es falso. Mi semana se circunscribió a un departamento, con las persianas bajas, saliendo sólo lo indispensable, inmerso en escritura y ver series y películas. En un momento estuve tentado de llamar a uno de los servicios prostibularios, el de escorts más finas -¿cuánto hace que no la pongo? ¿ya un mes?-, pero me dije que estando Sonia 00 en el horizonte era poco delicado, por así decirlo. Durante un instante, barajo la posibilidad de confesarle eso, como si fuera una galantería, aunque, por suerte, la idiotez desaparece con piadosa velocidad.
-Qué bueno que escribís -dice Sonia 00, y enseguida-. ¿Y? ¿Me vas a incorporar a tu taller?
Trago saliva. Digo:
-Sí, pero con una condición. Bah, un par de condiciones.
Ella me mira, con sus inmensos ojos almendrados, expectante.
-Primera condición, no te voy a cobrar.
(traducción: si te cobro, me incomodaría besarte)
-Pero Elemental, no podés…
-Puedo. Y es una condición.
-Ufa.
-La otra condición es que el grupo que tengo ya está avanzado, y vos nunca escribiste, por lo que empezaría por darte clases privadas y luego, cuando sea el momento, te incorporás al grupo.
(traducción: los dos solos en mi departamento, el resto es imaginable)
-Me parece bien -dice enseguida.
Y yo vuelvo a suspirar.

Sonia 00 me cuenta de su semana. Parece que ella tenía una pasantía en otra dirección, y cuando la trasladaron a la nuestra empezaron los naturales problemas burocráticos -naturales porque de no existir esto sería un trabajo tranquilo y serio, cosa que evidentemente está en contra de quienes dirigen semejante mierda-, por lo que hace un tiempo que debería haber cobrado el sueldo pero aún no le hicieron la transferencia.

Está por terminar nuestra visita al jardín, meto las manos en los bolsillos de la campera de cuero, acaricio el CD, estoy a punto de sacarlo para dárselo. Me freno. No me animo.

Lo hago, sí, en nuestra segunda incursión. Promedia la charla, ella ha regresado a sus habituales quejas en relación a su ex novio, y yo saco el CD en su caja de Verbatim. Se lo tiendo, y ella no entiende nada.
-Es para ver en la compu -digo.
Ella me mira, sin entender.
-Fijate en el título -indico.
Abre la caja, lee “Signs”, me mira entusiasmada.
-¡Gracias!
-Por favor… -digo, incómodo.
Ella me mira con algo que, creo, es felicidad. Yo me quedo quieto. Se supone que ella debería agradecerme con un beso, que yo debería acercar mi cara, inclinar mi cuerpo hacia ella de forma tal de darle un beso en la mejilla.
Sin embargo, me quedo quieto.
Y no hay beso.

En nuestra tercera incursión al jardín en toda la jornada laboral, y en la cuarta, y en la quinta, ella no deja de agradecerme por la película.
Igual, no hay beso.

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Responses

  1. q haces elemental hace mil no escribo por paja realmente
    por ahora todo bien eh
    me gusta cuando pasan cosas en la secretaria por que la conozco y me lo imagino

    igual sigo sin saber donde es la casa del queso

    es como ir a ver el bar de seinfeld en ny jaja (algun dia lo hare)

    por otro lado ya estas muy winner
    se complica que hinchemos por vos

  2. sí, ya estás muy winner.
    Tu perfil de looser parece más bien la construcción de un mito de autor.
    Al final le gustó el regalo/la peli, viste?

  3. Fede, Luisette,

    la verdad, si winner o loser… Qué se yo, no tengo respuesta al respecto.
    la Casa del Queso está en Corrientes, a dos cuadras del Abasto para el lado de Medrano.
    sí, le gustó el regalo, pero les aseguro que no se esperan lo que sucederá…

  4. Creo que fue un error linkerar el blog de la rubia Lulu… Se te cayo la imagen.

    Y sobre estos ultimos post, algo pasa… si bien hablas del “regordeto desagradable” o cosas similares, no parece el relato de un perdedor. No se por que. Lo pienso y no me doy cuenta. Y me obsesiona el tema. Es como cuando veo una peli que me gusta, y no puede darme cuenta por que, que tuvo de brillante. No concibo pensar algo y no poder argumentar(me)lo. En fin. Rayes.

  5. Curiosa,

    lo de linkear lo de Sonia 08, lo hice cuando me pareció simpático lo que escribía. Ya cuando no me lo parece, quito el link.
    reitero lo mismo: loser, winner, no es mi tema. Creo que narro la historia de alguien que busca amor y no lo encuentra. ¿Eso es loser? ¿Eso es winner?

  6. Bueno… mas alla de que sea real o no, el Elemental de los primeros post era un looser. Ahora el relato cambio el tono y el personaje parece otro. No digo que esté mal. Está. Besos.

  7. Me olvide. Cuando digo que me obsesiona el tema, no me refiero a que seas un perdedor o un ganador, sino a que siento que algo esta fallando en el relato, y no puedo argumentar bien que. Por ahora es pura sensacion. Ya podre teorizar al respecto.

  8. Sale una pregunta Chiche (o más bien es una Majul):
    Elemental, ¿Te sentís Scott?

  9. Curiosa,

    la gente cambia. ¿No te pasa que hay veces que te sentís linda y otras fea, a veces te podés llevar el mundo por delante y otras te traga la tierra?

    Fedet/Chiche,

    como de costumbre, un lector sagaz.
    respondo tu pregunta. Sí. Pero no porque crea que tengo un éxito comparable (ni mamado, no soy psicótico), sino que es la misma sensación ante el aplauso.

  10. Me pasa, me pasa.

  11. A eso iba Elemental. Me dio para pensar por lo de la curiosidad. ¿Si dijeras que todo es mentira tendría el mismo efecto en el público? Lo que queda claro es que sustancia hay (y muy buena), independientemente de si lo leemos muchos o pocos o si es cierto o no.

    La incredulidad ante el aplauso es necesaria para no creersela tanto, pero creerse el mejor y brillante(por momentos) también es necesario para escribir. Creo, me parece.

  12. Ahora al rubro femenino le molesta un poco una supuesta pose ganador. Generalizando, creo que quizás quieren un ganador como amante y al looser-irónico-cínico-inteligente lo quieren como amigo. Eso sí, para esposo quieren uno que que reúna todo lo anterior.

  13. Una más y no jodo más. Contó Luca Prodan en una entrevista que una vez una taxista le dijo que antes los escuchaba, los iba a ver, pero enfatizando que cuando estaban en el under, no ahora que eran un poco más famosos (con cierto desdén al éxito). Cuenta que se enojó y bajándose del taxi le dijo, “¿y vos crees que nosotros queríamos tocar en esos antros?”. No la recuerdo con exactitud, pero la idea es esa.
    Lo mismo que looser-winner.

  14. Fedet,

    en lo de winner/loser, espero dirimir la disputa con una observación de la indiscutible Trotamundos, a quien le encanta el blog, pero decía: “nunca te olvides que buena parte de los que leen están esperando que te caigas para aplaudir; no lo hacen de malos, son las reglas de juego del blog que armaste.”
    lo de amante, amigo, marido… Te concedo el título de comment más machista en la historia del blog.
    Luca siempre fue genial. Así terminó, pobre.

  15. Hacer semblante de looser es obvio que favorece la simpatía del público, femenino o no.
    La cuestión es que tiene que ser coherente.
    Ya sabemos que sólo un verdadero amigo se alegra con nuestros éxitos, es mucho más fácil compadecerse de los fracasos ajenos, funciona en espejo como una caricia para el ego.
    Saludos!

  16. A ver… Mi critica fue al relato. A Elemental/Autor le deseo lo mejor. No se si lo sabe pero le tengo cariño, lo admiro y deseo con el corazon que le publiquen muchas novelas, y que encuentre el amor que busca.

  17. Luisette,

    en el idioma español, por suerte, diferenciamos entre “ser” y “estar”. Nadie es un perdedor ni un ganador. Sí sucede que, todo el mundo, atraviesa rachas. Si esto fuera ficción, o al menos una de esas ficciones defectuosas, el protagonista no tendría matices, sería siempre igual. Pero es real, y cambia, y atraviesas distintos tipos de rachas.

    Curiosa,

    creo que la cosa no pasaba por ahí. Todo bien.

  18. Más allá de si es o no ficción, no hay duda de que Elemental sabe cómo contar, no cualquiera capta la atención del lector, que hoy esta muy exigente.
    Pero convengamos que “el antiheroe” tiene ese noséqué, y mucho más, si es inteligente y se ríe de sí mismo.
    Creo que a esta altura a mí me divierte todo lo que cuente Elemental.

  19. Me gustó lo de “Elementalete”.

  20. Serena,

    de Sonia 08 en adelante, al fanatismo le tengo cierto miedito. Pero igual gracias.

  21. Bien por mechar las dos historias, don!

  22. Emma,

    me debo a mi público.

  23. no tengas miedito, tampoco soy una fanática, che.

  24. Dos historias a la vez,E!y es así nomás,usted se debe a su público y el público siempre pide más.
    Buenos deseos para su vida amorosa, que viene cuesta arriba parece (¿será la neurosis?), su escritura si enamora, que no es poco.


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