Posteado por: Diego Grillo Trubba | 7 mayo, 2007

Sonia 04: La estratósfera

Viernes 9 de febrero de 2007.

Despierto, con la boca pastosa porel Rivotryl. La sensación de que estoy solo en la cama es intrigante en un doble sentido: por un lado, por todo el tiempo en que me acostumbré a que hubiera alguien; por el otro, porque ayer Sonia 04 se fue. ¿Fue un sueño? ¿Una pesadilla? No, pesadilla no, porque Sonia 04 me dijo todo lo que esperaba que me dijese. Miro mi calzoncillo, los restos del sexo de anoche. No, no fue un sueño.
Mierda.
¿Y ahora qué hago? ¿Volvemos a la normalidad? ¿Nos convertimos en amantes? ¿Ahora qué carajo hago?

Antes de salir hacia el trabajo, llamo a Sonia 04 -¿a su casa? ¿a su consultorio?-. Ella atiende, se muestra contenta de la novedad de ayer. Aún no entiendo por qué no se quedó a dormir, aunque por otro lado me parece bien. Trato de ser lo más delicado posible, le explico que en los últimos días pasaron muchas cosas, que no sé dónde estoy parado, que no entiendo qué sucedió ayer, y qué sucedió antes, y que no sé qué va a pasar. Trato de ser sincero, y de no lastimarla. Se ve que no la lastimo, porque enseguida Sonia 04 se muestra contenta, dice que claro que tengo que pensar. Propone que seamos algo así como novios, como al principio. No respondo, digo que tengo que pensar.

Voy al trabajo. Apenas veo al Flaco, me sonrojo. Le confieso, en un susurro, la ¿reconciliación? El Flaco me palmea la espalda, me aconseja que la próxima vez que vaya a ver a Sonia 04 luego de una ruptura lo haga con cinturón de castidad y arroje la llave a la calle.

Al mediodía, mensaje de texto de Sonia 04. Pregunta cómo estoy.
Raro, pensando, respondo.
¡Me parece muy bien!, responde.
No respondo.

Por la tarde, me agarra la culpa. Si algo odié durante mi adolescencia -y luego también, para qué negarlo- es esa condición femenina que conduce a decir frases como “necesito un tiempo”. El hombre, cuando dice algo similar, es porque rompe la relación. La mujer no se sabe, de hecho suele plantearlo más al inicio de las relaciones que al final. Y, cuando escuché esos planteos, siempre sufrí. Siempre me decía por qué no pensaban conmigo junto a ellas. No sé, noto cierta crueldad, en esa costumbre. Y no quiero ser cruel con Sonia 04, que ayer se atrevió a llamarme, a casi rogarme la reconciliación. No quiero ocupar el rol de un machista de mierda que hace sufrir a una mujer. Tengo que resolver qué voy a hacer, al menos el primer paso de ese proceso. En verdad, la solución al problema no es tan difícil: estoy en un departamento alquilado por Sonia 04, si me voy lo tiene que mantener, y si la idea es estar juntos lo mejor y más honesto es una reconciliación irrestricta, y luego manejarse con cuidado, ver qué movimientos hace. Pero no la puedo hacer esperar, no conmigo viviendo en el depto de ella, no teniendo 35 años yo y ella casi 40.

Cuando regreso al depto, la llamo. Le digo que ya había arreglado para ver al Libanés y la Cuyana, pero que me gustaría verla, después. Le adelanto que está todo bien. Ella se muestra contenta, dice que tiene un asado en lo de sus amigos en Lanús, que luego viene para el depto.

Me encuentro con el Libanés y la Cuyana en el Planetario. Ellos son melómanos, y hay un recital de un tal Aristimuño. Yo de música no entiendo nada, pero -antes de la reconciliación con Sonia 04- no quería pasar solo el viernes -a todo esto, tanto ellos como la Trotamundos ya sabían que la cena estaba definitivamente cancelada-. Nos tiramos en el pasto, les cuento un poco de la reconciliación. Noto que se miran entre ellos, espantados, pero no me dicen nada.
-Y, si la querés… -dice la Cuyana-. Me parece bien.
-A esta altura, les juro que ya no sé qué quiero. Lo que sí, les aseguro que no me quiero quedar con la duda.

Al final, no escucho a Aristimuño. Me voy al depto, a bañarme y esperar a Sonia 04. Y pensar. Y tomarme otra dosis de Rivotryl.

Sonia 04 llega a eso de las doce y pico. Cuando llega, la beso y le digo:
-Feliz mesario.
Ella me mira, no entiende.
-Hoy es 9, cumplimos cinco meses.
-Mirá vos -dice ella.
Y me besa.
Y lo hacemos.
Al terminar, ella se levanta para irse. Le pregunto por qué no se queda. Ella se encoge de hombros, y regresa a la cama. Nos dormimos abrazados.

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Responses

  1. Le dá lo mismo porque el manual de su analista incluía abrazarte, decirte que te quería que no te quería perder y conseguir garchar con vos. Hasta ahí llegaba, no se le dijo nada a SOnia04 sobre quedarse o no a dormir. Es natural que estuviera desorientada al respecto.
    😛

  2. Luisette,

    ahora que lo decís, es probable.

  3. Te tiene super atormentado el tema de la edad. Tres años no son nada … mi abuela le llevaba dos a mi abuelo… y mi bisabuela seis! Fueron muy felices 🙂 Conozco muchas parejas en las que la mujer es un par de años mayor y no resulta un problema… además, Sonia04 recien había cumplido los 38 y vos ya le sumaste dos años mas sin escalas.

    Y más allá del tema de la edad, como puede ser que hayas vuelto con esta mujer con quien te llevas tan mal, encontras vieja y encima fea??

  4. ELEMENTAL, DAN GANAS DE MATARTE A PALOS!!!!

    me estoy poniendo enferma al ver que volviste a recaer en sus redes!!!

  5. No me puedo creer que todavia quedase un mes para que terminases con ella.

    Me recuerdas a una amiga mia que lleva 3 años con su novio. No fue tan malo lo tuyo, siempre hay alguien que lo hace peor que uno.

  6. ¿Un tal Aristimuño?

    Sos un hereje, Elemental, y encima te fuiste sin escuchar a Lisandro.


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