Posteado por: Diego Grillo Trubba | 5 mayo, 2007

Sonia 04: Tengo que hablar con vos

Martes 6 de febrero de 2007.

Despierto. Es raro, despertar y que Sonia 04 no esté del otro lado de la cama. Es raro. Camino por el departamento, me baño (enchastro todo el baño, aún no tenemos cortina). Mientras me muevo en lo cotidiano, voy tomando conciencia de que se terminó la relación con Sonia 04. No me cae mal, la noticia. Es raro, eso sí.

Voy al trabajo, el Flaco me pregunta cómo estoy, le cuento brevemente lo que pasó, él menea la cabeza. Por primera vez, me aboco a mi trabajo, intento abstraerme del mundo. A eso de las 10 y media, suena mi celular. Me fijo quién es, llamada retenida. Atiendo. Es una empleada de Telefónica, que me avisa que en media hora el instalador irá al depto de José María Moreno para instalar Speedy. Le explico que yo no voy a vivir más en ese domicilio, le doy el nombre y el teléfono de Sonia 04 para que se comuniquen con ella, que es quien se va a quedar ahí. Luego de cortar, llamo a Sonia 04, sabiendo que lo más probable es que esté atendiendo. Por suerte, es cierto: atiende el contestador automático. Le aviso que la van a llamar de Telefónica, que si quiere el servicio de Speedy arregle ella. Corto.

A eso de las once y media, vuelve a sonar mi celular. Miro quién es. Mi vieja. Atiendo. Quiere saber si me puse en contacto con la inmobiliaria. Le digo que no, que aún no abrieron, y le explico que me da vergüenza llamar luego de que el jueves pasado entregué las llaves y expliqué que me había ido a vivir con mi novia.
-Pero por favor -dice mamá del otro lado de la línea-, eso pasa mucho más de lo que suponés. Quizás no en tan pocos días, pero hay un montón de parejas que no soportan el primer mes.
Mal de muchos consuelo de tontos, pienso. Mi vieja se ofrece a llamar ella, si me da tanta vergüenza. Digo que sí, claro.

El celular vuelve a sonar a la una menos cuarto. Estoy en el comedor de la Secretaría con el Flaco, tengo una bandeja con comida en la mano. Atiendo como puedo, ni miro quién es. Sonia 04.
-¿Elemental?
-Ah, hola, Sonia 04, te dejé un mensaje porque me llamaron de Telefónica, por lo de Speedy, espero que no te haya molestado.
-No, está todo bien. Pero no te llamaba por eso.
-A ver, esperá que tengo poca batería en el celular y no toma bien la señal -es absolutamente cierto-. Estoy en el comedor.
Le paso mi bandeja al Flaco, le hago una seña de que vaya ocupando mesa, y salgo del comedor para ver si al aire libre la señal está mejor.
-¿Me escuchás? -digo.
-Más o menos.
-Lo que intentaba decirte es que no me estoy haciendo el boludo ni te estoy cortando el teléfono, tengo poca batería en el celular, si se corta no es que te corté, ¿se entiende?
-Sí.
-¿Por qué llamabas? ¿Pasó algo?
-Estoy malllllllllllllllllllllllllllllllll -la ele se estira en la interferencia.
Sonia 04 llora. Yo, la verdad, no sé qué hacer. El Flaco me hace una seña desde adentro del comedor para saber si está todo bien, yo le hago un gesto de asombro.
-¿Qué te pasa?
-Quiero hablar con vos -dice Sonia 04 en medio de un llanto desesperado.
-¿Pero qué pasa?
-Quiero pedirte disculpas, yo no te tendría que haber dicho todo lo que te dije de tu mamá.
-Está todo bien, no te preocupes.
-¿Me perdonás? Yo estoy tan malllllllllllllllllll… Quiero que hablemos.
-Mirá, Sonia 04. Estoy en el laburo, el celular casi no tiene batería. Quiero que sepas que si necesitás hablar conmigo yo estoy, voy a estar. De hecho, si querés podemos encontrarnos a charlar. Me parece que no da, hablar por teléfono. ¿Querés eso?
-Sí, quiero eso, gracias Pipu.
-No hay nada que agradecer. ¿Te parece que pases a la noche por casa? Digo, por el depto de José María Moreno.
-Bueno, termino de atender y voy para allá. ¿Vas a estar?
-Por supuesto. Si te digo que voy a estar, voy a estar.
-Gracias Pipu.
-No hay nada que agradecer. Nos vemos a la noche.
-Un beso, y perdoname.
-Un beso.
Corto. Entro al comedor. El Flaco me pregunta qué pasó.
-Pasa que el mundo está loco -le digo.

Mi vieja me llama a eso de las tres de la tarde. El departamento que yo ocupaba hasta una semana atrás ya está señado, me dice.
-Pero algo vas a encontrar, ya vas a ver -dice.
-Sí, sí, todo bien -miento.

Llego al depto, juego al solitario y al buscaminas -aún no hay internet, se ve que Sonia 04 no coordinó con la gente de Speedy-. En un momento, veo que el sol se ocultó, que estoy en penumbras. Miro la hora. 9 y cuarto de la noche. Raro. Si Sonia 04 los martes termina de atender 8 y cuarto, ya tendría que estar acá. Raro. Diez menos cuarto comienzo a preocuparme. Se la escuchaba llena de desesperación, este mediodía. No quiero pensar que. No, no puede ser. Llamo a su celular. No responde nadie. Llamo a su consultorio de Lanús. No responde nadie. Llamo a su consultorio de Caballito. No responde nadie. Vuelvo a intentar a su celular, en vano. La preocupación sube un grado en la escala, ya es casi desesperación. Dejo pasar cinco minutos, y vuelvo a intentar con el celular. Nada. A lo de sus viejos no puedo llamar, no quiero preocuparlos al pedo, son dos personas mayores. Sin embargo, yo sí estoy preocupado. ¿Y si…? No, no puede ser. Tomo las llaves de su consultorio de Caballito, salgo del departamento. En todo el trayecto desde José María Moreno hasta Doblas intento una y otra vez llamar a su celular. Nada, no responde. Mierda. La preocupación, ahora, es verdadera desesperación. Camino casi corriendo. Subo el ascensor. Introduzco la llave en la cerradura, y no entra. Mierda, está adentro y trabó la puerta, se tomó un frasco de pastillas, estaba desesperada y yo fui tan hijo de puta como para decirle que recién nos veíamos a la noche, es todo culpa mía, una vez más todo es culpa mía. La llave entra. No entraba porque me tiemblan las manos. Abro la puerta. Enciendo la luz. No hay nadie. Mierda, mierda. Vuelvo a intentar a su celular, y nada. No puedo estar quieto. Tengo que volver al depto, quizás el celular no anda y ella fue para allá… Salgo del consultorio. Cierro la puerta. Mientras espero el ascensor, suena mi celular. Miro. Sonia 04. Atiendo.
-Hola, Elemental.
-Ay Dios mío… Te llamé varias veces.
-Sí, vi que había varias llamadas perdidas. ¿Pasa algo?
-Pensé que te había pasado algo. Quedamos en que nos veíamos.
Un instante de silencio del otro lado, y después:
-Ah, cierto.
-¿¿¿¿¿¿¿AH, CIERTO????????? ¿Te olvidaste que nos íbamos a ver?
-No, es que vine de unos amigos, acá en Lanús, y se me pasó el tiempo.
-Ah.
-Pero bueno, si querés voy ahora.
-Bueno, dale.
-Ya salgo, en media hora estoy ahí.
Corto.
Mientras bajo en el ascensor, siento que mi cuerpo se desinfla: no le pasó nada. Mientras salgo del ascensor, en la planta baja, mi cuerpo se endurece: se había olvidado que nos veíamos, que me había llamado al mediodía llorando…
Tomo el celular, la llamo. Atiende.
-Disculpame, Sonia 04, ¿vos querés que nos veamos o no?
-Sí, claro. Igual, no quiero hablar de nada serio.
-¿Perdón?
-Digo, no quiero que nos encontremos para hablar de todos los problemas que tenemos.
-Sonia 04, me llamaste vos hoy al mediodía, llorando, y me dijiste que tenías que hablar conmigo. ¿De qué carajo, tenías que hablar? ¿De cómo va a formar mañana la selección del Coco Basile?
-Ves, sos muy hiriente.
-Sonia 04, me dijiste que venías al depto después de atender, no viniste, me preocupé, pensé que te había pasado cualquier cosa, y cuando te llamo vos me decís “ah, cierto que nos teníamos que ver”. ¿Cómo mierda querés que me ponga?
-Con vos no se puede hablar.
-Con vos no se puede vivir, que es muy distinto. ¿Por qué no pasás por el depto y hablamos en serio?
-Estoy yendo para allá.
Y corta.

Cuando llega al departamento, yo me quedo sentado en el sommier. Mi cuerpo tiembla de los nervios. Ella se queda de pie junto a la puerta.
-Estás mal -me dice.
-¿Y cómo querés que esté?
-Yo quería que estuviéramos bien.
-¿Pero no me dijiste que querías hablar?
-Sí, pero después fui de Malena…
-¿Tu analista suplente?
-Sí, Gaby está de vacaciones. Fui de Malena y me dijo que nosotros tenemos que reencontrarnos. Yo quería que salgamos a caminar, a disfrutar de la noche.
-¿Y con todo lo que pasó qué hacemos, nos seguimos haciendo los boludos?
-Con vos no se puede hablar.
-Con vos no se puede vivir. Mirá, de la inmobiliaria me dijeron que mi ex depto ya está reservado, así que mi mudanza tarda más de lo esperado. ¿Te jode si me quedo acá, mientras tanto, y vos te quedás mientras tanto en el consultorio?
-No, me parece perfecto.
No dice más nada. Va hacia el dormitorio. Escucho que comienza a sacar ropa del placard. Miro mis manos, que tiemblan como si estuviesen dirigiendo una orquesta. Dentro, hay algo que me desgarra. Tengo que recostarme en el sommier. Comienzo a llorar. Pronto, no lloro: aúllo. Luego de unos minutos, Sonia 04 llega desde el dormitorio.
-¿Qué te pasa?
No puedo responderle, el desgarro en mi interior es demasiado fuerte. Ella se sienta junto a mí, me acaricia el rostro.
-Vos no entendés que yo te quiero mucho -dice.
Yo aúllo más fuerte. Sonia 04 dice más cosas, no la escucho, no puedo. Me estoy volviendo loco. Eso: me estoy volviendo loco. Tengo ganas de vomitar, de cagar, de llorar, de dejar de respirar. Tengo ganas de morirme en este instante.
-Por favor, Pipu, ponete bien.
Como puedo, le pido que llame a mi vieja, ella sabrá si hay que llamar a un médico o no. Sonia 04 se resiste, intenta convencerme de lo contrario, pero yo ya no le respondo, he vuelto a caer en un sitio oscuro, muy lejos de ese comedor. Lejano, escucho que mi Sonia 04 habla con mi vieja, que en un momento apoya el tubo del teléfono en mi oreja. Escucho solamente:
-Quedate tranquilo que voy para allá. Cuidado con esa loca de mierda.
Sonia 04 corta. Me ayuda a abandonar la posición fetal en la que me encontraba. Me pregunta qué me pasa. Como puedo, le digo:
-Me estás enloqueciendo.
-Pero no era mi intención.
-Con todo lo que hice por vos, con todo lo que hice por vos -empiezo a repetir.
-Pero Pipu, por favor.
-Con todo lo que hice por vos… Ni piedad, tenés.
-Es que vos no entendés que yo te quiero tanto.
Y aúllo.

Más tarde, suena el timbre. Mi vieja. Sonia 04 se despide y baja a abrirle. Mi vieja sube. Yo estoy más sereno. Apenas. Escucho que mi vieja dice:
-Te prometo que vas a conseguir departamento.
Como si lo que me tiene así fuese eso.

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Responses

  1. uyyy el kilombo q se va a armarrrrrrr!

    esto se esta poniendo buenisimo, nunca fue malo en realidad… estamos todos espectantes…

    muerte a sonia04!!!

    see you

  2. Tan Freak,

    ya tenés una muestra del quilombo.
    los que quieran asesinarla, me piden la dirección por mail.

  3. Me transmitiste la angustia.

  4. Curiosa,

    fue doloroso, pero ya pasó. Más allá del tiempo presente, siempre tan efectivo, en la narración. Es tiempo pasado.

  5. Pasado, presente, ficción o realidad, tu relato transmite mucha angustia.

  6. Y bueno, debe ser así entonces.

  7. Y yo paro de leer por un rato. La que se está angustiando soy yo. Terrible lo que viviste.

  8. La verdad, no puedo entender como hiciste para bancarte a esta mina tanto tiempo. Una pena lo de tu depto y eso…
    Estoy tratando de ponerme al día con la historia pero es bien larga! Después comentaré sobre algo más actual. Exitos!

  9. que tristeza


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