Posteado por: Diego Grillo Trubba | 5 abril, 2007

Sonia 04: Sólo un loco no hubiese alquilado

Miércoles 13 de diciembre de 2006.

Sonia 04 me llama al mediodía. Es inusual. Atiendo preocupado, pero ella aclara enseguida el motivo del llamado.
-Me dijo mi mamá que hoy salieron dos avisos de departamentos que nos pueden servir -dice Sonia 04-. Ya llamé a los dos, y arreglé para ir a verlos.
-¿En serio? -pregunto, notoriamente asombrado de que se ponga en actividad por voluntad propia.
-Sí, después de verlos te llamo. Chau. Ya viene un paciente.
Corta. El Chancho me mira, ve mi asombro. Pregunta qué pasa.
-Parece que se puso las pilas -digo, contento.
Él menea la cabeza, y no dice nada.

Sonia 04 llama a eso de la una y cuarto. Atiendo.
-Pipu, estoy en el departamento -me dice-. Soy la primera en verlo.
-¿Y qué tal?
-Mirá, el edificio da sobre José María Moreno, pero es contrafrente, así que con los ruidos no debería haber problema.
Hago silencio. Espero a que continúe.
-Es un tres ambientes a estrenar, y por lo que están los precios del diario está baratísimo.
-¡Bien!
Hay silencio. No todo está bien. No si Sonia 04 está implicada.
-El problema es que no tiene buena vista, mi amor -dice.
-¿Muchos edificios?
-No tiene buena vista. Pero estoy segura de que si lo viene a ver otra persona lo alquilan, ¿qué hago?
-¿Te gusta o no te gusta?
-Y, no, no me gusta.
-Bueno, mi amor. Listo, si no te gusta no. Vamos a vivir juntos, debería gustarte.
-¿Por qué no lo ves?
-Estoy en el trabajo. Decile a la mujer que paso a eso de las cinco.
-Ok, voy a ver el otro. Después te cuento. Te tengo que dejar.
Corta. El Chancho me mira, me pregunta con las cejas qué onda.
-No le gustó -digo.
Él menea la cabeza, y no dice nada.

-Hola, Pipu.
-¿Estás en el otro departamento?
-Sí.
-¿Y qué tal?
-Tiene buena vista. Desde el balcón se ve todo Parque Centenario. Es muy lindo.
-¡Bárbaro!
-Sí, pero no sé.
-¿Este qué tiene?
-No sé, está medio dejado, y es demasiado barato. Algo malo tiene que tener.
-¿Pero vos no le ves nada malo?
-Y, el calefón es medio viejo. La cocina también. No me gusta.
-Ah.
-¿Por qué no lo venís a ver?
-Bueno, decile a la gente que a eso de las cinco y media estoy por allá, después de ver el de José María Moreno.
-Ah, recién me llamaron desde esa inmobiliaria. No hace falta que vayas. Ya lo alquilaron. Los que fueron después que yo.
-Ah.
-¿Vas a venir a ver este?
-Eh… ¿Estás segura de que no estás segura, como para señarlo? Mirá si pasa lo mismo…
-Pero vos tendrías que verlo.
-Ya te dije, yo quiero vivir con vos. El resto me acomodo.
-Bueno… No, no estoy segura. Vení a verlo y decidí.
-Bueno, está bien.
-Te dejo, porque tengo que volver al consultorio, que ya va a caer un paciente.
Corta.
El Chancho me dice, desde su escritorio.
-No le gustó.
Niego con la cabeza. Él menea la suya, en silencio.

Llego al departamento a las cinco menos diez. Me fui antes del trabajo, me tomé un taxi desde la Facultad de Ingeniería hasta Parque Centenario. Un huevo, me costó. Toco el timbre. Baja una mujer, quien, mientras me hace pasar, dice:
-Yo se lo muestro, pero ya está reservado.
Una vez arriba, lo veo. Está bien, y el precio es ventajoso, incluye expensas, es dueño directo. Miro el calefón y la cocina que a Sonia 04 le parecieron viejos: son más modernos que los que tiene en su casa.

Mientras camino hasta casa, pienso que, en verdad, Sonia 04 no quiere vivir conmigo. Que éstas son todas excusas.

Me llama mamá. Hace mucho que no nos vemos. Dice que el domingo podríamos ir con Sonia 04 a cenar a su casa, que la última vez casi no pudo hablar con ella. Le digo que pregunto. Ella, a su vez, pregunta cómo están las cosas.
-Qué se yo -digo-, es tan hinchapelotas…
-¿Hinchapelotas?
-Tiene las manías que puede tener cualquier mujer que llega soltera a su edad.
-Y sí, soltera a los 35 -dice mamá, quien sigue creyendo en la edad que le mentí.
-Es demasiado exigente -digo.
-Mientras no lo sea con vos… -dice ella, y noto un leve cambio en su tono.
-No, conmigo no, quedate tranquila -miento.
Poco después, corto.

Me baño, y voy hacia lo de Sonia 04. Toco el timbre, para ver si aún atiende, y ella me avisa que baja. Caminamos por Guayaquil, desde Doblas hasta José María Moreno. Me quiere mostrar el frente del edificio del primer departamento que fuimos a ver. Lo veo. Es imponente. A estrenar.
-No es usual, que se alquilen deptos a estrenar -digo.
-Sí, pero te digo, después de ver ése, quiero uno a estrenar.
-¿Pero no era que no te gustó?
-La vista no era buena. Había edificios al costado.
-Pero Sonia 04, es un contrafrente, siempre vas a tener edificios al costado.
-Bueno, pero no me gustaba.
-Y a los siguientes que fueron sí les gustó.
-Sí.
-Y ahora querés un departamento igual a ese pero con la vista más abierta.
-Sí. Te digo, ese departamento sólo un loco no lo hubiese alquilado.
-Vos no lo alquilaste -digo.
Y sigo caminando.

Cenamos. Estoy molesto. Ella lo nota.
-No te desesperes, Pipu, ya vamos a conseguir algo.
-No creo.
-Vos sos muy apresurado.
-Sí, pero no es eso. No creo que encontremos algo que te guste.
Me levanto, voy hasta la ventana, miro su vista abierta al balcón vecino. Están haciendo un asado, y gritan.
-Vos sabés que te quiero, ¿no? -pregunto.
-Claro, Pipu.
-Y como te quiero te quiero hacer feliz.
-Claro, Pipu.
-¿Cómo mierda se hace para hacer feliz a una mujer que vive quejándose de todo, a la que no hay poronga que le venga bien?
Miro la supuesta vista abierta. Cierro los ojos. Ella me abraza desde atrás.
-Yo también te quiero, Pipu -dice.
Delante, continúa el asado.

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Responses

  1. Post, Post, Post, Post!! Ya!!

    (Elem, me quedé pensando algo: pretender que desp. de coger una o dos veces, inmeditamente, así, un día después ya se eliminen todas las posibilidades, contactos, chongos que te mandan mensajes al celular, posibles garches alternativos, etc. es casi tan delirante como ir a terapia de pareja a los dos meses casi tres. Conclusión: De Sonia#4 no se puede decir nada bueno pero vos sos un poco pesado también!, ¿no?
    Igual, no pienses que estoy equiparando, a Sonia no hay quien se le acerque)

    Ah, sí, es la primera vez que comento pero te sigo fervorosamente.

  2. Laura,

    acepto tu comentario. De hecho, lo acepto todo excepto los “posibles garches alternativos”. Quizás soy demasiado estricto, pero es lo que pienso (y creeme que obro en consecuencia de ello). Y probablemente eso no me habría jodido, pero dado el resto del contexto… De todas formas, soy el primero en reconocer que también hay cagadas mías, en todo esto.
    te agradezco tu seguimiento fervoroso, que espero se mantenga y se traslade al folletín.


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