Sábado 21 de junio.
Vamos a cenar a navegando.
En un momento, dice:
-Quiero aclararte algo.
Asiento. Estoy masticando, y hablar quedaría feo.
-No soy de hacer esto.
Deseo preguntarle a qué se refiere con “hacer esto”. Le hago una seña con la mano que enarbola el tenedor para que continúe. Queda feo, pero peor sería hablar con la boca llena.
-Digo, no soy de escribir mails para plantear encuentros.
-Ah -digo al tragar la tortilla-. ¿Y por qué lo hiciste ahora?
Sonríe.
-Me gustó lo que descubrí de vos.
Sonrío.
