Lunes 16 de junio (final).
-¿Y, cómo te fue?
-Bien, bien.
-Dale, contame. Quiero detalles.
-Y, loco, la trifecta está buena.
-¿Viste? Dale, contame más.
-Buena, está buena.
-No, dale. ¿Se besaron, hicieron 69?
-…
-¿No? Bueno, no importa, seguro que si las volvés a ver lo hacen.
-…
-¿Hola?
-Te mentí, Elemental.
-¿Cómo?
-Nada, no la pasé bien.
-¿No se te paró? ¿De repente te dio asco?
-Ojalá.
-¿Ojalá? ¿Qué pasó, te afanaron?
-No. Bah, casi.
-¿En serio?
-No, no me afanaron, pero la desilusión fue igual de grande.
-No puede ser.
-Es.
-A ver, contame.
-Salimos del boliche. Vos viste, estaba todo bien, se reían.
-Sí, el método del Editor había funcionado bárbaro.
-Bueno, parece que no.
-Mierda.
-Al salir, cuando llegamos a la esquina, pararon un taxi.
-Claro, vos no tenés coche. ¿Les molestó eso?
-No. Se subieron ellas primero, y cuando yo me estaba por subir me dicen “¿pero vos estás en pedo?”.
-Vos no estabas en pedo. No a esa altura. ¿Les hablaste de los pollitos?
-No, nada que ver. Imaginate cómo me puse, no entendía nada.
-Claro.
-Parece ser que me habían estado tomando el pelo toda la noche.
-Bueno, no fue toda la noche.
-Eso no importa.
-Tenés razón, Libanesito. ¿Y entonces?
-Se fueron, y yo me quedé parado en la avenida Córdoba, solo.
-Qué bajón.
-Imaginate.
-Hay algo que no entiendo.
-¿Qué?
-¿Por qué no volviste al bar?
-No, para qué. No les iba a arruinar la noche. ¿A ustedes cómo les fue?
-Y, al menos no nos tomaron el pelo.
-Me parece que el método del Editor termina acá, ¿no?
-Sí.
-Y encima me quedé sin trifecta.
-Sí, qué cagada.
-Está bueno, ¿no?
-Y, la verdad que sí.
-Tengo que conseguirla. O lo consigo o voy a terminar volviendo con Tania 03.
-No seas así.
-Vos ya estás medio podrido de Sonia 13 y Sonia 14, ¿no?
-Sí, ¿por?
-¿No me podrás enganchar?
-…
-No digo participar cuando vos estás.
-Ah, menos mal.
-Pero enganchame con las minas.
-No sé, hoy me escribió una Sonia 15.
-¿Otra?
-Qué se yo, es lectora del blog y me escribió.
-O sea, sabe todo de vos.
-Sí.
-O sea, sabe qué no te gusta, qué sí te gusta.
-Sí.
-De una trifecta a una mina que te va a querer complacer en todo. Vos pasás de un sueño al otro, loco.
-Ja.
-No, en serio. ¿Le respondiste?
-Sí, y ya me respondió.
-¿Y?
-Nos vamos a ver en el finde.
-¿Por qué no antes?
-Mañana tengo taller, la semana viene medio movida, por el feriado.
-Ah.
-Sí.
-Pero pinta bien.
-Sí, pinta bien.
-¿Vas a hacerme la gauchada?
-Pero Libanés, sabés que no me gusta meterme en quilombos…
-Dejate de joder.
-…
-…
-Ok, veo qué puedo hacer.
-Sos mi amigo.
-Claro.
-No, lo digo en serio. Sos mi amigo.
-Bueno, tampoco me chupes las medias.
